Entre Montmartre y un Carrusel

 

Hablando con unas amigas, comentábamos los pros y los contras  de viajar a grandes ciudades con niños, en este caso a París. La verdad que siempre que se acercan las vacaciones, este asunto se convierte en un gran debate con opiniones muy diferentes o parecidas según los casos.

Está claro que cada niño es un mundo, algunos se marean en el coche, otros se aburren con mucha facilidad, otros se cansan mas rápido, algunos no comen muy bien fuera de casa etc. Pero, sinceramente pienso que no es tan difícil, simplemente hace falta organizarse las rutas turísticas y amoldarnos, claro está, a las necesidades de los pequeños según sean ellos…..pero con ganas e ilusión, podemos disfrutar el doble de nuestro viaje, ya que pasar esos momentos con ellos es de los mas enriquecedor.

Si antes de ser padres nos apasionaba viajar, ¿porqué dejar de hacerlo? tenemos un aliciente mas, y es “tenerlos a ell@s”, verlos reaccionar ante diferentes situaciones, culturas, gentes. De verdad pienso que mientras podamos viajar, podremos enriquecerles mas culturalmente, y eso me anima aún mas. 

Terminada la reflexión, os voy a describir lo que fue para mí un día muy especial en Montmartre.

Me acuerdo de estas últimas vacaciones en París de una anécdota muy graciosa, mi pequeña se hacía pis, así que fuimos a un restaurante que está justo en frente del carrusel de Montmartre. Bajamos a los baños, donde había un chico que nos pidió 50 céntimos para poder utilizar los baños, cuando de repente me dice mi pequeña con una carita de asombro ¿pero mamá, hay que pagar para hacer pipí?

Para muchos será una tontería, pero yo no paraba de reírme con ella, fue un momento muy gracioso.
En esta ocasión, ¿porqué no pasar un día tranquilo dedicado a descubrir Montmartre? 
 

Nosotros dedicamos ese día a descubrir los rincones de alrededor de Sacre Coeur, callejuelas, tienditas, parques para los pequeños, paseos tranquilos acompañados de bancos donde poder descansar.

…Y si además conseguimos comer en este precioso lugar de París, por 18 euros el menú, cosa  nada difícil, porque habían muchos restaurantes donde se podía comer a esos precios, cosas muy ricas.

Poder degustar una sabrosa crepe desde 1,5 euros, también es posible.

 

Por la tarde para los mas pequeños y porqué no decirlo también para los mas grandes, ¿porqué no hacer una merienda a base de frutas? en cualquiera de sus calles hay

fruterías , donde poder comprar las famosas melonas dulces tan típicas en Francia, o fresas,o plátanos….a elegir, y si lo meriendan todo, ¿qué tal de premio una deliciosa crepe con nutella? Con todo esto, la merienda se vuelve de lo mas divertida y económica.

Y si  le sumamos la posibilidad que existe en el lugar de montar a l@s pequeñ@s en uno de los carruseles mas famosos de la ciudad, y entre paseo y paseo, saltar a la cuerda hasta que no podamos mas, hacer fotos divertidas de concursos de ver quien salta mas alto…

De verdad que podemos hacer que un día turístico en una gran ciudad sea de lo mas divertido.

 

 

 ¿Qué descubrimos ese día?
 

…Cotillear mas detenidamente todos los rincones y callejuelas alrededor del Sacre Coeur, y descubrir cosas tan curiosas como estas; Os dejo unas imágenes que contienen una leyenda explicatoria. OK?

Parque donde poder jugar con los niñ@s en unos pequeños columpios que hay al fondo, y además observar el gran mural pintado en la fachada.
Recorrer estas calles, cada una aportará algo diferente
 Para nosotras descubrir tiendas de segunda mano, fue una verdadera gozada, ésta en concreto está en la calle Yvonne le Tac.
Para ellos ver espectáculos en directo como ésta en particular, de un chico que hacía acrobacias con un balón en la farola, fue algo divertido. Mi niña no deja de coger una pelota y ponérsela en eL pié desde que vio a este chico:PINCHA AQUÍ

Una de las pocas antiguas fuentes
parisinas que quedan
Una de las calles que bajan del Sacre Coeur
Entrar en el Molino de la Galette y verlo por dentro

 

Descubrimos también que se puede coger un tren turístico y recorrer la zona en él

 

Tuvimos suerte de contar con la compañía de Manu, quien nos contaba cosas muy interesantes de París y nos descubría rincones nuevos.

 

Un lugar que nos enseñó fue la zona del Canal de Saint Martín,  ya de camino a casa, hicimos una parada y nos encantó. ¿queréis verlo mejor? os dejo un link de la película de Amelie https://www.youtube.com/watch?v=T-kY7JEGrNI donde éste lugar es uno de los lugares favoritos de la protagonista.

Descubrimos que a parte de ver el Sacre Coeur, la zona de los pintores, y llegar al Moulin Rouge, hay muchos otros rincones preciosos que descubrir y disfrutar en Montmartre.
¿los descubrís conmigo?

Agradezco en esta última aventura viajera, la compañía de los tíos de mi pequeña y de una familia que ha hecho sentirme en su casa como en la mía propia.
“Mercí beaucoup pour tout, ma maison est votre maison”

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2 responses to “Entre Montmartre y un Carrusel

  1. Paris es uno de los lugares donde mas puedes visitar y aunque cien veces vayas siempre habrá algo nuevo que nos sorprenda, muy bonitas fotos , por cierto lo del chico con el balón sorprendente menudo equilibrio para poder suvir por la farola sin que se le caiga el balón !!!! .Genial todo ,a seguir sorprendiendo nos con nuevos blogs

  2. Pero qué nostalgia me ha entrado!!!Tenías toda la razón,París es una ciudad que fascina y enamora,sus edificios,su torre,el Sena,pasear por sus calles y callejear entre ellas,tiene muchísimas cosas para ver y esta zona de la que hablas me gustó especialmente
    porque se concentran lugares muy diversos donde puedes disfrutar de todo,me quedo con la pena de descubrir el canal de Saint Martín pero seguro que lo haré en mi próxima visita.
    Aprovecho este post para agradecerte especialmente la magnífica guía que me organizaste,nos ayudó muchísimo para poder ver todo sin agobios y poder disfrutar de unos días increíbles.Mil gracias.

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